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Astronomia - Espacio Profundo
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    • ricardo

      Preventa de accesorios en Duoptic   08/12/17

      En Enero estamos recibiendo muchos accesorios nuevos tanto para observacion como para astrofotografía, filtros CLIP para Canon UHC, CLS, OWB (para camara modificadas), asi como filtros de 1.25 pulgadas, miniguiders de 60 mm, colimadores laser, etc y tambien renovando stock de modelos que ya conocen.   Pueden ver las novedades en http://www.duoptic.com.ar/preventa.html   Saludos y buenos cielos!

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    • Por Panchosanpancho
      Hola amigos, escribo para compartirles una nueva imagen, quedó bastante extraña.
      Son 32x300s bin1 L + 12 x 300 bin2 Ha + 18 x 30 seg bin1 + 20 x 10seg bin1 + 15 x 3seg bin1 + 15 x 1seg bin1 + RGB que saque de aca 
       
       
       
      El plan era hacer mas tomas Ha y además meter RGB con la atik, pero ya se me oculta atras de una pared temprano y no logro juntar mas tomas hasta el año que viene.
       
      Me resulta bastante complicado combinar Ha con RGB y lograr colores decentes, siempre tiran al rosado, inclusive usando el script NBRGB. Además me parece que el HDR le comió bastante contraste, críticas y sugerencias como siempre bienvenidas.
       

       
       
      Saludos
    • Por pablorr
      Buenas noches, foreros. En esta oportunidad les comentaré cómo fue mi experiencia antenoche, en mi ya habitual rincón de Angaco, a casi 40 km de la ciudad de San Juan.
       
      La noche no era muy prometedora, tanto por el viento como por la presencia de nubes aisladas en todas las direcciones. Cuando salí de trabajar y enfilé para la parada del colectivo directamente se veían dos estrellas como mucho. Al bajar cerca de mi casa, más oscuro que el centro, el panorama no era mucho mejor: Orión semicubierto, nubarrones para el este, polvo en el sur y una inestabilidad climática digna de esta provincia: hacía calor, por momentos, hijo del viento norte. Después había calma, acentuando la temperatura, para luego trocar en ráfagas frías del sur. A veces hacía calor y frío a la vez. Aun así quería irme con el teles, una amiga y una cervecita para Angaco. Mucho optimismo.
      Cargué por las dudas el equipo mientras esperaba a mi amiga. El cielo no parecía mejorar. Igual partimos, qué tanto ni qué tanto. Cuando echábamos gas aprovechamos para chequear el cielo y no parecía haber ninguna mejora significativa...
      Al llegar nos llamó la atención que el viento no era igual de fuerte, pero sí muy fresquito, relajante y hermoso. Miramos al cielo... ¡inmaculado! Sólo el oeste estaba horrible (como siempre en ese lugar, ya que tengo las luces de la ciudad). Luego de la felicidad al ver lo despejado que estaba, hice un segundo análisis para ver el seeing. No soy experto en el tema, pero me llamó la atención que a pesar del viento hubiese "buen" seeing. Es decir, no era perfecto, pero yo me lo imaginaba mucho peor por el estado del tiempo. En fin, yo lo aproveché
      Armé el teles y abrimos la cerveza de la suerte (?) para celebrar la gran noche que nos encontramos y a la que nunca le tuvimos fe. Un trago y  apuntarle a Orión, tan campante arriba nuestro.
      La Gran Nebulosa estaba hermosa. Pude ver el Cúmulo del Trapecio y maravillarme con la visión periférica de la nebulosa. ¡Qué impactante fue mirar el brillo de esas estrellas, cómo iluminan todo a su alrededor, y al mismo tiempo apreciar los filamentos, las nebulosidades contrastadas! Es un 2x1 hermoso que descubrí en el fondo de mi casa el lunes a la noche, pero que pude disfrutar plenamente recién cuando tuve un cielo mucho más oscuro. Le cedí el lugar a mi amiga y le dije que mirara libremente. Ella ya conocía esa nebulosa desde la noche en Talacasto pero aquella vez éramos muchos y no hubo tiempo para apreciarla completamente. Ahora la dejé mirarla libremente hasta que se cansara, mientras yo me dejaba llevar por la hermosa noche calurosa pero fresca gracias al vientito, sin mosquitos, con el largo cerro Pie de Palo al este y la cerveza en mi mano. No me importaba nada.
      Cuando Tati, mi amiga, dejó el ocular y comenzamos a comentarnos lo que vimos entre expresiones de asompro y de placer visual, le dije que mirara "esas cuatro estrellas que aparecen abajo de Batman -ella dice que la gran nebulosa parece la batiseñal, cosa que me pareció cierto- y que tienen forma de trapezoide, de un cuadrado medio mal hecho, y que utilizara su visión periférica ("mirar sin mirar", como le dice ella) para observar la nebulosa. Pegó un gritito que ahogó hacia el final, se mordío la lengua y quedó pegada al ocular por otros minutos más. Cayó en la magia del 2x1.
      Lugo de eso le pasé la cerveza y ella a mí el telescopio. Apunté a Carina, que ya había visto la semana pasada allí mismo. Quería saber si lograba encontrarla con la misma facilidad y rapidez con la que encontré a la nebulosa de Orión. Y sí, para sorpresa mía mis habilidades telescópicas han mejorado y la encontré de taquito. Hace un par de semanas atrás hubiese sido "imposible"; y festejé mirando por el ocular.
      Con Tati tenemos la particularidad de bautizar lo que vemos, sin importar si conocemos su nombre oficial o no. Y curiosamente Carina tiene un aspecto que esa noche nos pareció llamativo: durante el camino un árbol seco a la orilla de la calle parecía una persona con los brazos en alto, como bloqueando un remate de vóley en la red; algo así como el logo de Clarín. Bien, ¡Carina tenía la misma forma que el árbol! Yo me di cuenta y ella después también. Nos maravillamos, de verdad, ante tamaña casualidad. Era como si el árbol bloqueador se hubiese reflejado en el cielo, o su sombra se hubiese proyectado tapando las estrellas; o como si este hubiese viajado años luz desde la orilla del camino hasta la nebulosa para que lo vieramos de nuevo. Eso sí fue un viaje. ¡Salud con esa negra que nos esperaba en la pinta, fresca y espumosa!
      Luego del brindis y las descripciones locas que nos inspiraba la vista de esas dos grandes nebulosas, comencé a mover el tubo y apuntar en las cercanías de Carina. Aparecieron cúmulos abiertos hermosos, que abarcaban todo el ocular de un lado y el vacío estelar del otro, u otros menos poblados pero simpáticos por sus colores. Fue un carnaval visual.
      Luego apunté hacia una mancha brillante de estrellas que aparecía en el buscador, la centré y pudimos ver un desfile estelar, amarillo, azul y blanco muy bonito. Estrellas que no entraban del todo en el ocular de 20 mm y que, pensaba, deben ser un espectáculo con uno de 25 o más. Mirando eso que luego supe que eran las Pléyades del Sur decidí que mi próxima compra será un ocular de más de 20 mm No porque no entraran, como las Pléyades, sino porque pensé que debe ser un espectáculo hermoso verlas con un poco menos de aumento.
      Bien, el viento a esa hora (tres de la mañana) empezó a mermar y los zancudos empezaron a molestar. Parecían pirañas los desgraciados. Y así, con un enjambre de mosquitos zumbándome saqué el celular y busqué 47 Tucanae en el Stellarium. Estaba agrandadísimo, no tenía límites (?)
      Bueno, vi que Tucanae estaba cerca de la Pequeña Nube de Magallanes, ¿pude ser? Así que la busqué en el cielo y la encontré (cómo te quiero, Angaco). Miré por el buscador y encontré una mancha bastante bien definida, casi violenta, y pasé al ocular. Ajusté un poco con el movimiento fino y de pronto se vio una luz amenazadora en el borde derecho del ocular. Una mancha luminosa que me detuve unos segundos para disfrutarla. Me latía el corazón con mucha fuerza... sea lo que sea, me decía, debe ser hermoso cuando lo centre. Moví un poco el DEC y apareció... un cúmulo brillante y feroz, con millones de estrellas superpuestas como en una escalera, como en un templo maya visto desde arriba, como una piramide escalonada de cientos de millones de estrellas y dije "culeeaaa..." y en la emoción llamé con un grito a Tati. Le dije que mirara, que disfrutara esa bestialidad que había allí. Yo grité, ella gritó, Maggie rió... fue todo una confusión.
      A esta altura no sé si era 47 Tucanae, pero si efectivamente lo era ahora entiendo por qué tanta fascinación. Y si no, bueno... también era hermoso.
      Luego de eso intenté encontrar El Joyero, como un usuario me sugirió, pero por más que busqué no logré dar con él. Quedará para la próxima.
      Me desquité con las Pléyades, que no se me escaparon. Tan azules las pibas, tan jóvenes y llenas de vida ^^
      La noche terminó con Júpiter, como conté en otro tema. Salió como a las 4, pero había tanta turbulencia que a bajos aumentos era una bola multicolor con sus cuatro lunas. Esperamos hasta las cinco y empecé a tirarle con el BST de 18 mm. La bolita ahora tenía las bandas visibles, pero el viento sacudía todo. Con el de 10 mm estándar no se apreciaba nada, sólo la misma bolita del de 20 mm pero más grande y con colores algo más definidos.
      Pero lo mejor vino con el BST de 5 mm, que por las condiciones climáticas ni lo había sacado (para que vean el grado de poca fe que le tenía al cielo). Centré con el de 10, cambié por el de 5 e hice foco. El viento sacudía el tubo para todos lados y no se alcanzaba a ver nada. Maldije mi ansiedad por tirarle incluso con malas condiciones, hasta que de repente el viento mermó. No cesó, pero sí paró lo suficiente como para que el tubo se estabilizara. Volví a centrar el objeto y esperé a que se detuviera el movimiento... silencio y sin respirar, como los francotiradores. Pero no pasó nada... el tubo se estabilizó pero volvió el viento. Pensé en desistir y levantar campamento, hasta que el viento paró otra vez. Ahora no cometería el mismo error: no centré el objeto, sino que lo puse más a la izquierda, casi fuera del campo visual. Para cuando el teles se quedó quieto y mermó el viento otra vez... ahí estaba Júpiter con sus bandas hermosas y casi bien definidas. Era una pelota gigante con rayas esponjosas de colores. ¡Una maravilla! Pero duró poco. De todas formas me mantuve con esa estrategia por diez minutos, y mi amiga también lo pudo ver. Pura técnica, pero también maña jajaja
      Luego de eso levantamos todo, partimos y se terminó todo.
       
      Gracias por este espacio y por todo lo que aprendo con ustedes, ¡genios!
       
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