Cuanto mas grande sea el telescopio, y mas aditamentos posea, más fácilmente se podrán realizar las ocultaciones. No quiere decir que no pueda utilizarse un instrumento pequeño, o con montura azimutal, pero es más incómodo. Un telescopio que para moverlo requiere empujar el tubo, o es endeble, será muy incomodo para la observación ya que, como hay que esperar unos minutos que suceda la ocultación, y la zona se mueve por efecto de la rotación terrestre, es posible que todavía no haya ocurrido cuando está muy cerca del borde del ocular.
Es ideal que el telescopio posea movimientos finos, y buscador, este último fundamentalmente para encontrar la zona con las ocultaciones asteroidales.
Si en ese momento movemos el telescopio sin movimientos finos, y justo ocurre la ocultación, es posible que la perdamos o, en el mejor de los casos, empeore la precisión de la medición de tiempos.
Por eso, una montura azimutal o ecuatorial debe tener movimientos finos o al menos movimientos suaves. Si está motorizado, mejor aún. No es necesario usar filtros de ninguna naturaleza.
Es importante, y en realidad, en todos los tipos de observación astronómica, el estar cómodos. Una posición incomoda, hace que mas que estar pensando en la ocultación, uno piensa en el dolor de cuello. Todo esto empeora la precisión.
No es tan importante como en otro tipo de observación, la presencia de iluminación artificial, aunque por supuesto, baja la magnitud límite. En cierto sentido, para las ocultaciones lunares, mejora algo la observación estar en una ciudad, ya que al brillar un poco el fondo del cielo, la Luna no parece tan brillante, deslumbrando menos.
Todo tiene que estar a mano. Cronómetros, grabadores, oculares, mapas, etc. deben estar bien ubicados. Practique antes de realizar la ocultación 'de verdad'. Esto hace que uno vaya tomando seguridad.
El error en la medición, no es importante saberlo, ya que posteriormente a realizar y reportar varias observaciones, se puede calcular, pero si es importante ser fiel a lo que uno ve, al margen de las predicciones y de lo que uno piensa que debería ser.
Las Lunares:
las desapariciones son más fáciles que las reapariciones, ya que la estrella es visible hasta no verla más. Las reapariciones, al verse súbitamente aparecer detrás del limbo lunar, pueden tomarlo por sorpresa. De hecho, el error de las reapariciones es normalmente tres veces superior a las desapariciones.
Es importante ver en la predicción el espectro de la estrella, ya que las de tipo G o parecidos, al ser del mismo color que el Sol, tienen un aspecto similar a la superficie lunar, haciéndolas un poco mas difíciles de notar.
También es un dato importante ver si la estrella a ocultar es una doble, de componentes con una magnitud al alcance de su telescopio. Si es así, tendrá una ocultación escalonada, (primero oculta a una estrella, luego a la otra). Si no está avisado de que la estrella es doble, puede tomarlo por sorpresa. Aproximadamente la diferencia de tiempo entre la separación de cada una de las estrellas será igual o menor a:
Tiempo de diferencia de ocultación = separación de la doble * 2
El tiempo es en segundos y la separación en segundos de arco.
Las asteroidales:
La estrella debe ser visible con su telescopio, por lo menos 0,5 mag más brillante que la magnitud límite. La ocultación debe durar más de 7 segundos, con una diferencia de al menos 0,5 mag. De otra manera será imposible hacer una medición visual de precisión. Es indistinto si el asteroide no es visible. Es más, es mejor que no se vea, para que cuando ocurra la ocultación, la estrella directamente desaparezca.
Los asteroides también pueden ser dobles, por lo que durante la ocultación la estrella puede desaparecer dos veces. El hecho de que sea doble también significa que la predicción puede tener grandes diferencias con la realidad (el calculo es para el asteroide principal). Por eso es importante observar el evento aunque esté lejos de su lugar de observación (hasta unos 2000 kilómetros).
Revisando estadísticas de cráteres dobles en la Luna (que se producen al colisionar contra nuestro satélite un asteroide binario) se piensa que gran cantidad de asteroides son dobles (ver listado). Hasta ahora hay descubiertos varias docenas. Es importante tenerlos en cuenta a la hora de seguirlas ocultaciones.
Además, vea siempre si la Luna está muy cerca de la ocultación, y si está a suficiente altura sobre el horizonte.
Para ambos tipos de ocultaciones:
La turbulencia (si las estrellas titilan mucho) es un factor de error importante. A veces es tan grande, que si la estrella no es muy brillante, parece desaparecer, pudiendo confundir el momento real de la ocultación. Preste gran atención en estos casos.
Turbulencia fotografiada con el telescopio fijo, donde puede verse como se deforma la imagen. A veces parece desaparecer la estrella, lo que puede malograr la observación.
Los oculares utilizados, pueden ser cualquiera, aunque los de mejor calidad dan mejores imágenes. Trate de que en las OL, el campo visible sea de aproximadamente 15 minutos de arco (media luna) como máximo, en las desapariciones lunares. En las reapariciones, al menos 20 minutos de arco, para poder localizar la zona donde reaparecerá mas fácilmente. Esto significa entre 50 y 150 aumentos, aunque con aumentos altos será difícil observar sin guiado automático. Las OA es ideal usar el aumento necesario para que se vean las estrellas de la carta detallada. Para las reapariciones, es una buena idea tener un mapa lunar completo (circular), y utilizando el valor WA de las predicciones, para ubicar la zona exacta del relieve lunar donde se verá.
Recuerde que el ángulo WA, se mide desde el polo norte lunar hacia el este. Para confirmar que lo está midiendo correctamente, recuerde que el Mar de la Crisis está aproximadamente a WA: 300º. Con un buen mapa lunar, podrá hallar los cráteres de referencia necesarios para saber exactamente donde se producirá la reaparición
MAGNITUD LIMITE:
Es importante poder determinar la magnitud limite de su telescopio, para poder saber cuales ocultaciones podrá seguir. Para las asteroidales, basta con el cálculo por medio de la fórmula de magnitud limite de un telescopio normal. Para las lunares, es un poco diferente, ya que la presencia de la Luna limita las estrellas visibles. Aproximadamente las ecuaciones son:
Mag Limite = 5 * log (d) + K
Donde d es el diámetro del telescopio en cm, y K es una constante que depende del porcentaje de iluminación de la Luna. Es K = 1,8 en Luna Llena, K = 2,5 para los cuartos y K = 3,3 para Luna Nueva.
Obviamente, lo ideal es determinar esta magnitud empíricamente, ya que hay demasiadas variables involucradas (noche semi nublada, color de la estrella, altura sobre el horizonte, etc), pero sí puede dar una idea aproximada de cuales estrellas se podrían ver.