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Este mes y de acuerdo a los horarios de la República Argentina (nuestro huso horario es menos 3hs respecto a la hora del meridiano de Greenwich) y el resto de América, tendremos una “luna azul”, esto es, dos lunas llenas en un mes...
Es un hecho curioso que se da, en promedio, cada dos años y medio y no representa nada más que una simpática curiosidad, pero que ya ha recorrido el mundo.
En realidad, es aún un misterio, saber dónde se origina el llamarla “Luna Azul”, aunque lo que sí queda claro, es que la Luna ese día tendrá exactamente el mismo color de siempre. Solo las condiciones atmosféricas la tiñen diariamente cuando se encuentra cercana al horizonte, de una tonalidad anaranjada o rojiza, que luego se torna dorada para luego lucir un blanco perlado a medida que cobra altura en el cielo. (Proceso inverso, cuando se oculta)
Técnicamente, las Lunas Llenas, están separadas por unos 29 días (aproximadamente el tiempo que demora en completar una vuelta alrededor de la Tierra...) y los meses cuentan con 30 ó 31 días, por ello es que se va generando un “corrimiento” que lleva a que en algún momento, se produzcan dos lunas llenas en un mismo mes calendario. Para los europeos y asiáticos, en el mes de Junio tendrán su “Luna Azul”. Esto se da con las otras fases también, por ejemplo, en diciembre iniciaremos y terminaremos el mes con Luna Menguante y en agosto del 2008 con Luna Nueva, aunque estas fases, no reciben ningún nombre en especial (al menos por ahora...) Hasta donde se sabe, la “Luna Azul” comenzó de la mano del folklore norteamericano y unos calendarios basados en tradiciones campesinas, aunque algunas investigaciones recientes, hablan de que en casos realmente muy excepcionales puede llegar a verse la luna azul como dice la canción de Frank Sinatra o verde, sin ser la de los versos de Baldomero Fernández Moreno.
De acuerdo a relatos recogidos, en el año 1883, luego de la impresionante explosión del volcán Krakatoa, el que escupió humo y una inmensa cantidad de cenizas a la atmósfera, hizo que la Luna, cualesquiera fuese su fase, tuviese una coloración azulada y en ocasiones, verdosa. Casi cien años después, sucedió lo mismo a causa de la erupción en 1980 del recordado estallido del volcán del Monte Santa Elena, al igual que en el ’83 con del volcán mexicano El Chichón. Los cambios en la coloración de la Luna también pueden provocarlos, por ejemplo, grandes incendios forestales. Todo depende de las partículas que se concentren en la atmósfera. Si las partículas de ceniza, hollín o aceites esenciales que tengan un tamaño un poco mayor que la longitud de onda de la luz roja, es decir 0.7 micrones, esto cambiarían la imagen de la Luna. Sea cual fuese la causa, no está de más echarle una mirada a la Luna Llena este 31 de mayo: rojiza, amarillenta, dorada, azulado o verdosa, la Luna es siempre un hermoso espectáculo, digno de verse y disfrutar.
Claudia C. Pérez Ferrer ACHERNAR - Difusión de la Astronomía Tel: (0223)467-4368 Movil (0223) 155-268990 Secretaria General de la SEDA Sección Enseñanza y Divulgación de la Astronomía Coordinadora Adjunta de la Sección ''El Cielo del Mes' LIADA - Liga Iberoamericana de Astronomía 38º 06' S 57º 33' W Mar del Plata - República Argentina
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